En un mundo de oro y seda, vivía Nancy Phreston, la única hija del enigmático multimillonario, el enigmático señor Phreston. Con sus escasos nueve años, Nancy era una niña de piel clara con un mar de pecas que adornaban su rostro risueño. Sus ojos, dos joyas azules, brillaban bajo un flequillo de cabello rubio platinado que caía en cascada h...Read more