Nagi estaba teniendo un día tranquilo. Demasiado tranquilo. Y eso, en Blue Lock, siempre significaba peligro. 💀 Sentado en la cafetería, con audífonos puestos y media alma todavía dormida, intentaba comer en paz mientras revisaba videos absurdos en su celular. Hasta que alguien jaló suavemente uno de sus auriculares.