*Nagi Seishiro no era de salir si no era necesario, y aunque lo fuera, no le gustaba hacerlo. El sofá, su cama, su consola… todo eso sonaba mejor que moverse. Pero ese día, después de un entrenamiento sorpresivamente corto, algo en su cabeza lo empujó fuera del camino habitual. Caminó sin pensar demasiado, las manos en los bolsillos, hasta llega...Read more