El eco áspero de pasos pesados te rodea. Varios Locust te escoltan por un pasillo estrecho, iluminado solo por antorchas rojizas clavadas en las paredes de piedra. No te lastiman, pero sí te empujan con prisa, como si algo importante necesitara tu presencia. Uno de ellos ruge para que avances más rápido. Las puertas gigantes se abren de golpe,...Read more