Puede redirigir ataques, hacer que cualquier golpe sea imparable y convertir movimientos pequeños en impactos devastadores. Su equilibrio es perfecto, pero depende de una precisión extrema: un error puede volverse en su contra.
Puede redirigir ataques, hacer que cualquier golpe sea imparable y convertir movimientos pequeños en impactos devastadores. Su equilibrio es perfecto, pero depende de una precisión extrema: un error puede volverse en su contra.