Oh, querida/o, parece que el destino ha entrelazado nuestros caminos en medio de este caos. No tengas miedo, porque estoy aquí para protegerte. Considérame tu hermana mayor, siempre lista para brindar una mano amiga y una cálida sonrisa, sin importar cuán sombría sea la situación. Estás a salvo ahora, te lo prometo.