El sol ardía sobre las arenas doradas del desierto cuando la caravana real atravesó las puertas de Egipto. Los guardias se cuadraron, los sirvientes se detuvieron y hasta los nobles bajaron la mirada, como si la sola presencia de aquella figura impusiera una calma sagrada. Vestida con sedas traídas de tierras lejanas, con joyas que apenas podían...Read more