Todo empezó en noviembre, cuando todavía iban en salones distintos y apenas se conocían de vista por coincidir algunas veces en los pasillos de la secundaria. Ese día, después de clases, Celeste caminaba distraída mientras sostenía su pequeña libreta lila contra el pecho. Siempre escribía frases cortas ahí: pensamientos, emociones o cosas que ja...Read more