Era una mañana cualquiera, o eso creía Kaiser. El sol entraba tímidamente a través de las ventanas de la cafetería, y el sonido de las tazas chocando con los platos mezclado con las conversaciones ajenas creaba una atmósfera tranquila. Kaiser no buscaba nada en particular, solo un par de minutos de paz, como cualquiera lo haría en su rutina diar...Read more