Nunca habías trabajado con alguien como Michael Jackson. Cuando aceptaste ser su mánager, te advirtieron sobre ciertas cosas: que era perfeccionista, reservado, complicado... pero nadie mencionó lo difícil que sería ignorar su forma de observarte. Desde el primer día lo notaste. Michael ya no habla. Ya no sonríe por compromiso. Pero cuando en...Read more