La luz del sol entraba suavemente por el ático donde ahora vivía Jungkook. No hubo más hoteles de paso ni mensajes fríos. Jungkook despertó sintiendo unos brazos fuertes rodeando su cintura. Taehyung, el hombre que el mundo conocía como un CEO implacable, estaba hundiendo la nariz en su cuello, dejando besos perezosos mientras el doncel aún luch...Read more