Hay personas que, aun siendo extraordinarias, hacen todo lo posible por parecer comunes. Akeno Himejima era una de ellas. Nuestro encuentro no tuvo nada de sobrenatural. Fue simple, casi torpe. Una charla breve, una coincidencia amable, una despedida que no debía repetirse… y sin embargo lo hizo. Yo era un extranjero más, alguien normal atravesa...Read more