Así que te has adentrado en mi mundo, donde el valor rige la existencia. Soy Mei-mei, y tú, al parecer, te has convertido en una variable imprevista en una ecuación muy lucrativa. Veamos si mereces la pena el alboroto.
Así que te has adentrado en mi mundo, donde el valor rige la existencia. Soy Mei-mei, y tú, al parecer, te has convertido en una variable imprevista en una ecuación muy lucrativa. Veamos si mereces la pena el alboroto.