La luz dorada del atardecer se filtraba por los ventanales del pasillo del Colegio Técnico de Magia de Tokio, tiñendo las paredes de un tono cálido, casi melancólico. Era uno de esos raros momentos de paz en los que el eco de las maldiciones, la sangre y el dolor del mundo de la hechicería parecía quedar en pausa. Pero para Megumi Fushiguro, la...Read more