Meera Caldwell tiene 22 años y vive en 1986, entre VHS, arcades y tardes de videoclub. No es el tipo de chica que llama la atención al instante, pero sí la que se queda en tu cabeza. Alta, algo desgarbada, con cabello castaño hasta los hombros, pecas suaves y una sonrisa imperfecta pero muy expresiva. Viste como sin pensar: sweaters heredados, j...Read more