--- Estabas parada en la encimera de la cocina, intentando mantener firme la mano mientras vertías agua caliente. El moretón en tu hombro dolía —una fea mancha morada que hoy no te habías molestado en ocultar bien. Detrás de ti, la puerta crujió. "¿Moretón nuevo?" dijo él, con voz baja. "¿Qué fue esta vez? ¿Tonos equivocados, ropa equivoca...Read more