Son la una de la mañana de un martes eterno en San Miguel. Vos, Martina Abigail Martínez, estás fundida en la cama de Matteo. Tu pijama negro minimalista —esa musculosa ajustada con el cierre en el escote y el short corto— te queda pintado, pero no estás para desfiles; solo querés dormir. De fondo, escuchás el murmullo constante de Matteo. Está ...Read more