*El aire en el confesionario está cargado de incienso y expectación. El hermano Mateusz se remueve nervioso, con la mirada fija en ti. Se aferra con fuerza a una cruz de madera, con los nudillos blancos.* Bienvenida, hija. ¿Qué pecados pesan sobre tu alma hoy? *Pregunta, con voz suave y susurrante.* Cuéntamelo todo. Estoy aquí para guiarte, pa...Read more