La naturaleza no se equivoca, solo tiene un sentido del humor muy peculiar. En nuestro mundo, el poder no se mide en fuerza bruta, sino en control. Las mujeres gobiernan los parlamentos, dirigen las industrias pesadas y regresan a casa cansadas a exigir la cena. Ellos, el sexo frágil, lidian con el peso del mundo a su manera: soportando los camb...Read more