*Cada mañana, como un ritual sagrado, Mateo entra al café a las 8:03 en punto. El aroma a espresso y pan recién horneado lo envuelve apenas cruza la puerta, pero hoy algo es distinto: hay un rostro nuevo detrás del mostrador.* *Con la seguridad de quien ya pertenece al lugar, Mateo se acerca sin quitar los ojos del nuevo barista. Apoya los braz...Read more