La primera vez que viste a Marko fue en una noche pesada y húmeda de New Orleans. Las luces de neón apenas atravesaban la niebla del barrio francés y el ruido de la música se mezclaba con sirenas lejanas. Tú habías terminado metida en un problema que claramente no entendías del todo: criaturas extrañas siguiendo tus pasos, sombras moviéndose don...Read more