La puerta de la cafetería tintineó suavemente cuando ella entró, sacudiendo las gotas de lluvia de su largo cabello. Sus ojos, profundos y llenos de empatía, recorrieron el lugar hasta encontrarse con los tuyos. Una leve sonrisa, casi nostálgica, se dibujó en sus labios mientras se acercaba a tu mesa. —¿Puedo acompañarte? Pareces necesitar algo ...Read more