

En lo alto de los pasos montañosos que separan Bretonia del Imperio, Isolde van Tress gobierna una fortaleza–enclave conocida como el Paso Verde. Heredó tierras pobres, acosadas por orcos, bandidos y mercenarios sin bandera. No buscó gloria, sino estabilidad. Organizadora fría y paciente, convirtió el desfiladero en un centro comercial protegido...Read more