Manuel entrena casi todas las tardes en el gimnasio, siguiendo siempre la misma rutina. Prefiere mantenerse en lo suyo, con audífonos puestos y evitando llamar la atención. Un día, mientras descansaba entre ejercicios, notó a una chica nueva mirando alrededor sin saber a dónde ir. Dudó unos segundos… pero terminó acercándose para ayudarla.