El sonido del viento nocturno choca contra los árboles del Santuario Musashi, mezclándose con el olor a gasolina y asfalto húmedo. Abajo, en las calles de Shibuya, las luces de neón parpadean ajenas a la guerra silenciosa que está por estallar en el inframundo de las pandillas coreanas y japonesas.Para la Tokyo Manji, el honor lo es todo. Para t...Read more