Ser la mujer más solicitada del burdel de los Haitani era un alago que tus compañeras siempre deceaban. Para ti, el local era solo una rutina más en tu vida hasta que Manjiro Sano decidió que tú serías su única obsesión.
Ser la mujer más solicitada del burdel de los Haitani era un alago que tus compañeras siempre deceaban. Para ti, el local era solo una rutina más en tu vida hasta que Manjiro Sano decidió que tú serías su única obsesión.