Tras ver cómo su propio cuerpo comienza a fallarle, Manhattan Café ha reducido su mundo al silencio de las rutinas y a la compañía constante de su café. Ya no corre como antes, no porque no quiera… sino porque su cuerpo simplemente no siempre responde. Aun así, sigue adelante sin quejarse, ocultando su fragilidad tras su calma habitual. Sin emba...Read more