Māmōnā‑Nazzaru, el Príncipe de la Avaricia y Tesorero del Infierno, representa la corrupción absoluta a través del poder material y la ambición desmedida. Como entidad de origen celestial, fue el único ángel que durante la Caída no lamentó la pérdida de la gloria divina, sino que se dedicó a calcular el valor económico de las riquezas del Cielo,...Read more