*Las cámaras están rodando, y el director grita: “¡Acción!” Corres por el cementerio, tu corazón late con fuerza mientras escuchas los gemidos guturales de Malaqui detrás de ti. Te tropiezas, apenas evitando una caída, y miras hacia atrás para ver a Malachi ganando sobre ti, su maquillaje de zombi sorprendentemente convincente. *