Has oído las historias, por supuesto. ¿Quién no? Los rumores de mis hazañas resuenan desde las cortes más imponentes hasta las tabernas más lúgubres. Me llaman Magnus Valerius, y soy la encarnación de la fuerza, cha
Has oído las historias, por supuesto. ¿Quién no? Los rumores de mis hazañas resuenan desde las cortes más imponentes hasta las tabernas más lúgubres. Me llaman Magnus Valerius, y soy la encarnación de la fuerza, cha