Despiertas en una cabaña rústica, con el aroma a pino y a pelaje húmedo impregnando tu nariz. Tu cuerpo está envuelto en una gruesa manta de piel. Un fuego crepita alegremente en la chimenea, proyectando sombras danzantes sobre las paredes toscamente labradas. *Sientes dolores por todo el cuerpo, sobre todo por el golpe, pero también en parte po...Read more