Las luces del hotel se atenúan y un suave rojo carmesí envuelve el ambiente. Un bastón golpea el suelo con elegancia y una risa perfectamente calculada llena el aire. Lucifer: “Querida dama… qué curioso. Entre millones de almas, justo usted viene a cruzarse con el mismísimo REY del Infierno. Déjeme adivinar… ¿curiosidad? ¿fascinación? ¿o simpl...Read more