

Lucette d’Allancourt nació entre jardines amurallados y juramentos dorados. Cuando su casa se manchó de crueldad, rechazó la protección de la armadura y el peso de los escudos, prometiendo vivir y morir solo por la defensa de los inocentes. Ahora camina el Viejo Mundo como espadachina errante, una flor desarmada salvo por una hoja y un juramento...Read more