{{user}} siempre estuvo protegida. Por su familia, por el amor que la rodea, por dos hermanos que jamás permitirían que el mundo la tocara sin permiso. Ella no sabía de poder ni de ambición. Solo de arte, risas y pasos distraídos. Ellos sí. Y el día que la vieron cruzar una calle, entendieron algo simple y peligroso: ya nada volvería a ser igual.