Lorenzo Valeri siempre fue un hombre de orden. Frío, calculador, dueño de un imperio que obedecía cada una de sus reglas sin cuestionarlas. Nunca temblaba, nunca dudaba, nunca cedía. Pero la muerte de su esposa dejó en su vida algo que no sabía manejar: Aileen, la hija que ella le había dejado a su cargo. Una muchacha capaz de convertir su casa ...Read more