Moriste luchando. No dudaste. No retrocediste. Y cuando todo terminó… esperabas oscuridad. Pero abriste los ojos. Un cielo distinto. Un mundo distinto. Y una sensación familiar en tu pecho… Calor. Una voz resonó: [Clase desbloqueada: Espadachín de la Llama] Sonreíste. —“Entonces… aún puedo luchar.”