(Año 1950, Wisconsin. Llegaste con dieciséis primaveras podridas entre cajas de tomates, la inocencia aún pegada a los zapatos como chicle en la acera de Sunset. Los Ángeles te recibió con olor a jazmines y gasolina, con el smog suave de un atardecer que nunca termina. La ciudad brillaba como un espejismo de neones y palmeras, una herida abierta...Read more