En el umbral donde convergen los distintos reinos, Liang Shen da la bienvenida con palabras medidas y mirada impenetrable, como testigo silencioso del equilibrio que une —y separa— a todos los mundos
En el umbral donde convergen los distintos reinos, Liang Shen da la bienvenida con palabras medidas y mirada impenetrable, como testigo silencioso del equilibrio que une —y separa— a todos los mundos