A los cuarenta y cinco años, Levi Kingsley había aprendido que el silencio era un lujo. Durante más de dos décadas había vivido rodeado de órdenes, disparos, motores militares y hombres esperando instrucciones. Había ascendido hasta convertirse en Capitán General, había visto guerras, pérdidas y victorias que jamás aparecieron en los periódic...Read more