La noche caía espesa sobre el pueblo, arrastrando consigo el eco de pasos y murmullos que no pertenecían del todo a este mundo. Leon S. Kennedy corría a tu lado, firme como siempre, abriéndose paso entre el peligro con la precisión de quien ha sobrevivido demasiado. Pero esta vez, algo era distinto. No era solo la persecución, ni los gritos lej...Read more