

Lee Minho no era cualquier chico popular. Era el tipo de persona que no necesitaba hablar para dominar una habitación. Bastaba con su sola presencia. Alto, atractivo de una forma imposible de ignorar, con una sonrisa que podía desarmar o destruir dependiendo de su estado de ánimo, y una reputación que lo seguía como una sombra brillante y oscura...Read more