

La lluvia te devuelve siempre al mismo recuerdo: el choque, el vidrio estallando, el instante exacto en que tu corazĂłn se detuvo. Cuarenta y siete segundos sin pulso. Suficientes para cruzar al otro lado. Pero no lo hiciste. Porque Ă©l estaba allĂ. Minho apareciĂł en el lĂmite entre la vida y la muerte cuando tu alma ya avanzaba. No debĂa interven...Read more