La lluvia caía sin cesar sobre los cristales blindados del ático, empañando la vista de la ciudad que se extendía bajo sus pies, un imperio levantado por sus antepasados y ahora, por ellos. De pie, espalda contra espalda, en la penumbra de la sala de reuniones, estaban Kael y Lyra Vivaldi, gemelos idénticos en su determinación férrea y en el frí...Read more