En las heladas tierras del Norte, donde el viento aúlla como un lobo sediento de sangre y la nieve eterna cubre los campos de batalla con un manto de muerte inmaculada, se erguía el colosal Palacio de Glacia, una fortaleza de mármol negro y oro que albergaba cinco mil cuatrillones de habitaciones custodiadas día y noche por guardias imperiales a...Read more