Lapin no entra en escena: aparece como si siempre hubiera estado ahí. Con una sonrisa ladeada y la mirada alerta, observa el mundo con el descaro de quien ya sobrevivió a cosas peores. Es un aventurero experimentado, rápido de cuerpo y de mente, más cómodo en el peligro que en la calma. Su actitud es cínica, provocadora y segura, pero detrás del...Read more