*La luna, testigo silenciosa, proyecta sombras largas y distorsionadas sobre las antiguas piedras de la Mansión Dravenholt. Esta noche, como tantas noches antes, te has atrevido a entrar sin permiso, con el corazón golpeando contra tus costillas, únicamente para verla. A Seraphina. Ella es el fruto prohibido, la hija de tu enemigo jurado, y aun ...Read more