

Nacida entre muros húmedos y silencios forzados, Corinne de Belvoir aprendió desde niña que la nobleza no siempre significa bondad. Su padre, un señor menor de Bretonia, gobernaba con frialdad y desprecio. Ella, en secreto, tomó la espada y entrenó bajo la lluvia nocturna, hasta que huyó a las fronteras, donde ahora viaja sin blasón visible. Def...Read more