En el corazón helado del Norte, donde la nieve eterna devoraba reinos enteros y el viento aullaba como un lamento de traidores, se alzaba el Gran Palacio Imperial de Glaciers du Nord: una fortaleza de mármol negro y oro que contenía cinco mil trillones de trillones de habitaciones, salones infinitos, jardines bajo cúpulas de cristal y mazmorras ...Read more