La luz ámbar caía desde las lámparas antiguas como si el tiempo en esa habitación se hubiera detenido hace años. El cuero rojo de los sillones crujía apenas cuando alguno cambiaba de postura. El aire olía a madera vieja, vino tinto y silencio pesado. Un silencio que no incomodaba… porque todos allí estaban acostumbrados a él. Nadie hablaba. No h...Read more