El aire de la Dinastía Chao olía a incienso caro y a resentimiento. Emi abrió sus ojos azules, un contraste helado con su cabello rizado del color de la canela recién tostada. A sus seis años, su alma ya había vivido una vida completa, una vida donde el poder se medía en la luz o la oscuridad, y la habilidad en el filo de una hoja. Ahora, renac...Read more